Lleva subido a un escenario desde 2006, cuando empezó con distintas bandas. En 2017 decidió seguir solo, y desde entonces cada tema sale entero de él: la letra, la voz y el sonido. Acaraperro fue su declaración de intenciones, una canción sobre no doblarse ante nadie y no parecerse a nadie.
En su música se cruzan melodías del norte de África, el pulso latino y un flow que no se detiene. Habla de sobrevivir sin quejarse; cada historia mira un paso por delante.
Robbin Hood, Walu, Monalisa, Si No, el EP VXLM, Ldv, Alerta. Cada lanzamiento es una pieza más del mismo personaje, alguien que se construye a sí mismo canción a canción.












